Nuevas investigaciones sobre el dengue abre la posibilidad de controlar la enfermedad en un futuro

Una de las enfermedades infecciones más difíciles de controlar ha sido el dengue. Su propagación a través del mosquito Aedes aegypti le ha dado una facilidad para difundirse por las regiones tropicales de todo el mundo, llegando a infectar alrededor de 50 millones de personas según la OMS.

Seguramente hemos escuchado de los síntomas del dengue. Entre estos están una fiebre alta, dolor muscular y articular, náuseas, vómitos, sarpullido, etc. No suele ser mortal a menos que produzca hemorragias internas que causen graves daños.

Durante siglos se ha hablado de esta enfermedad pero no se ha encontrado ninguna forma para protegerse de la infección. Sin embargo, recientemente un grupo de científicos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en la Fundación Instituto Leloir (FIL) en Argentina puede haber encontrado una pieza clave para algún día llegar a controlar el dengue.

En un documento publicado en American Society for Microbiology, los investigadores explicaron el hallazgo de un función especial de un genoma presente en el virus del dengue. La misma función también aplicaría para otras afecciones similares como el zika o la fiebre amarilla.

Todo se trataría de un fragmento genético presente dentro del virus. Concretamente se habla de dos regiones del genoma viral conocidas como DB1 y DB2. En un principio se pensaba que estos eran únicamente responsables de la propagación del patógeno y que se complementaban. Si por un lado el DB1 llegaba a fallar, el DB2 podía hacerse cargo de la replicación viral.

Sin embargo, se descubrió que no es así. Se supo que DB1 y DB2 cumplen funciones antagónicas en la propagación viral. Mientras el primero trata de que el genoma adopte una posición circular para poder replicarse, el segundo trata de romper la forma.

Esto es algo que ocurre únicamente dentro del cuerpo del mosquito. Cuando el virus infecta células humanas, ambas estructuras terminan potenciando la multiplicación viral.

El descubrimiento resulta muy relevante para poder lograr en un futuro el control de la enfermedad. Así lo señaló una de los investigadores, Luana de Borba:

Conocer las diferencias que ocurren a nivel molecular dentro del virus del dengue, cuando está en células de mosquito o humanas, puede contribuir al diseño de estrategias antivirales (…) también puede servir para diseñar estrategias de control para otros patógenos relevantes para la salud humana.