Así es como bandas en Vzla se dedican a robar cuentas de Instagram y Facebook para estafar con dolares

Los estafadores roban cuentas en las redes sociales, especialmente Instagram y Facebook, donde realizan publicaciones para ofertar divisas

¿Comprar dólares por internet es seguro? Los posibles compradores deben tener mucho cuidado y no caer en manos de las bandas que se dedican a estos engaños.

Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) detuvieron a dos hombres por delitos informáticos en Cabimas, estado Zulia. Los hombres hackeaban cuentas en redes sociales y ofertaban divisas.

José Antonio Leal Huerta (21 años) y John Joel Fermín Urdaneta (18 años), están presos por vender dólares de manera fraudulenta. Ambos fueron arrestados por la  Brigada contra Delitos Informáticos, después de estar relacionados a estafas de dólares en el municipio zuliano.

Los estafadores con dólares hackean cuentas en las redes sociales, especialmente Instagram y Facebook, donde realizan publicaciones para ofertar divisas.

“Los propietarios de la cuenta desconocen el hecho y algunos de sus amigos o conocidos, después que realizan la transferencia, no reciben nada”, explicaron.

Los estafadores con dólares en Instagram y Facebook están en manos de las autoridades

Ingeniería social

Luis Bustillos Tabata dirigió por siete años la División de Delitos Informáticos del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc). “El uso de las redes sociales para delinquir no es algo nuevo”, explicó a Efecto Cocuyo, y precisó que este año la moda es usar instagram.

“Detectaron que el instagram es una red de confianza. Los usuarios por lo general tienen a su círculo social cercano en esta plataforma. También detectaron que las personas colocan contraseñas vulnerables o son desprevenidos con el uso de sus correos electrónicos. Captan sus claves y usan el instagram como medio de difusión”, indicó el experto.

Bustillos Tabata indicó que con ingeniería social se puede conseguir vulnerar la seguridad de los usuarios. Este término es como se le llama a la obtención de datos personales y contraseñas a través del estudio del comportamiento en redes sociales. La estrategia incluye también usurpación de identidad de plataformas legales (bancos, entes gubernamentales, páginas web) y envío de programas maliciosos conocidos como “virus”.


Un ejemplo real

Gonzalo Zorrilla Borges de 37 años fue aprehendido a principios de noviembre por el Cicpc. Él había desarrollado dos aplicaciones de celulares para Androide (App) con las que simuló que elsoftware pertenecía al Banco de Venezuela (BDV) y al Banco de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Banfanb).

El ingeniero obtenía una suma de 2.500 bolívares soberanos por cada transacción de capital que realizaban los usuarios. Las App que creó Zorrilla Borges permitían efectuar consultas de saldo y solicitud de tickets de cola virtual para usuarios de BDV. Zorrilla Borges creó ocho versiones mejoradas, y en varias aplicaciones, usó los logos de los mencionados entes bancarios para así persuadir fácilmente a los usuarios.

El comisario jubilado del Cicpc advirtió que una de las plataformas usadas para obtener datos de las víctimas son las páginas de criptomonedas. Por ejemplo, algunos sitios webs ofrecen pagar activos digitales a un usuario por cada persona que se registre en el site. La oferta es atractiva, pero puede ser una fachada.

“Cuando se está comprando criptomonedas  hay una vulnerabilidad. Tu das datos al llenar una planilla que va a la base de dato de la plataforma. Si es falsa, toda esa información queda en manos de delincuentes y puede ser usada para hackear cuentas”, manifestó el experto.

Recomendaciones

¿Tenemos un contacto que vende dólares? Muy bien, vamos a llamarlo por teléfono. Hablemos con su hermano, sus amigos. Confirmemos que sea él. ¿Alguien nos recomendó a un tercero para la compra de divisas? Vamos a investigar quién es esa persona.

Recomendamos proteger la cuenta a través de verificación de dos pasos, con número de teléfono y correos alternativos, para evitar que se adueñen de las cuentas.

Los correos electrónicos los hackean a través de phishing, las víctimas reciben un correo de soporte técnico, donde les informan que deben iniciar sesión en su correo a través del link que les enviaron, ya que su cuenta podría ser desactivada y así roban las claves para ingresar.

Para luchar contra las estafas al comprar y vender dólares en Venezuela, lo mejor es denunciar los hechos ante las autoridades. Así que mucho cuidado al responder a alguien que anunce “vendo dólares”, “lechugas” o “verdes” a través de internet.

El Cicpc habilitó tres divisiones para combatir estos casos: Delitos FinancierosDelitos Informáticos y Contra la Delincuencia Organizada. Sus directivos están al tanto de que la cantidad de denuncias que reciben, solo es un porcentaje pequeño en comparación a la realidad.

“Sí, hay una cifra negra pero esta disminuye por la derogación de los Ilícitos Cambiarios. Las víctimas de estafas con dólares saben que ya no serán vistas como delincuentes y esto estimula la denuncia, genera confianza”, manifestó el comisario jubilado del Cicpc, Luis Bustillos Tabata, quien dirigió la División de Delitos Informáticos del Cicpc.

En Venezuela el control sobre las divisas y la Ley del Régimen Cambiario y sus Ilícitos convirtieron en un delito la compra y venta de dólares no autorizadas por el Banco Central de Venezuela (BCV).  Desde 2003, cuando se negociaba la moneda americana fuera de la estructura del Estado dispuesta para eso (Cencoex), tanto el comprador como el vendedor violaban la Ley y podían verse involucrados en delitos de legitimación de capitales y asociación para delinquir.

La estafa digital es uno de esos delitos que deja varias víctimas y que se sanciona por varios flancos: Ley Especial Contra los Delitos Informáticos, Ley Orgánica Contra Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo y Código Penal. Los delincuentes podrían ser señalados por acceso indebido, sabotaje de sistema, robo de información, usurpación de identidad, estafa y asociación para delinquir.