Muere Stan Lee a los 95 años; creador de X men, Hulk, Spiderman, Avengers y otros comics

El escritor estadounidense, que murió este lunes a los 95 años en su casa de Los Ángeles, le dio a sus personajes poderes extraordinarios y dolores de cabeza cotidianos, una fórmula que revolucionó los cómics.

El increíble Hulk, Iron Man, Daredevil y Los 4 Fantásticos brotaron de su fértil imaginación y quedaron impresos en las páginas de millones de revistas.

Pero aunque su carrera comenzó con lápiz y papel, creció y evolucionó a mucho más.

Desde novelas gráficas digitales a exitosas películas de Hollywood, Lee está detrás de la conversión de Marvel Comics de una pequeña división de una editorial a una gran corporación multimedia.

Nacido en 1922 de inmigrantes judíos de clase trabajadora de Rumania, Stan Lieberman consiguió un trabajo en Timely Publications, que eventualmente se convertiría en Marvel Comics, una compañía que era propiedad de un familiar.

Fue asignado a la división de cómics y, gracias al alcance de su imaginación, llegó a ser editor a los 18 años.

Durante más de 20 años, creó historias de todo tipo para saciar el apetito de sus lectores juveniles.

Los personajes eran todos buenos o malos, sin sombras de gris.

Pero Lieberman estaba muy avergonzado por gran parte de lo que estaba escribiendo por lo que se negó a poner su nombre real en la firma.

Tomó el apodo de Stan Lee, Sin saber en ese entonces que ya había marcado el comienzo de la edad de oro de los cómics, Luego más tarde adoptó legalmente ese apodo.

Sus decenas de cameos en pantalla eran lo más esperado por los seguidores, así que fueron ganando minutos: desde su aparición entre la multitud en X-men hasta colarse en el póster de Deadpool o interpretar al cartero de Los 4 Fantásticos. Tras décadas de fracasos cinematográficos y algún bache con Marvel, no había nadie más entusiasta vendiendo las películas que Lee, reconvertido en el productor más poderoso de la historia. Sus divertidos cameos incluso lo llevaron a colarse en proyectos ajenos como Princesa por Sorpresa 2Big Bang Theory y Los Simpson. Hasta presentó un reality-show en busca de superhéroes reales. Su último cameo hasta la fecha era el de Venom, aunque diversas fuentes informan que le dio tiempo a rodar Vengadores 4, el final de la saga más taquillera de su historia.

Lee nunca dejó de escribir (si bien los últimos años fueron azarosos por su neumonía y su herencia), tanto en proyectos puntuales con Marvel como desarrollando productos de discutible calidad como Stripperella, una superheroina con voz de Pamela Anderson. Fundó su productora y cada mañana iba a su oficina. En 2015 lanzó su autobiografía en viñetas y meses después estrenó la teleserie Stan Lee’s Lucky Man. Aunque su sello fuera ya más marca que creatividad, seguía siendo el invitado más esperado en las convenciones de cómic hoy multiplicadas por el mundo. No podía dar un paso sin una foto. Él había visto surgir de la nada este movimiento cultural. Era el patriarca fuera de tiempo. Un icono. Eso sí, seguía contestando con arrojo cualquier duda sobre quién era más fuerte, si La Cosa o Galactus: “Depende del guionista”.

50 años después de renunciar a su sueño, lo reconocía: “No tendría paciencia como novelista. Me sentaba siete horas y acababa el cómic ese día. Era el mayor placer. No me queda nada por hacer pero si me jubilara, solo querría escribir”. Como diría él: ‘nuff said (está todo dicho).